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Mujer con neuropatía diabética mostrando pies enrojecidos

¿Padeces diabetes? Cuidado con la neuropatía diabética

¿Eres una persona con diabetes que no controla su nivel de azúcar en sangre? Si has experimentado calambres, hormigueo, sensación “de fuego” o piquetes, dolor y hasta entumecimiento en las piernas y los pies, podrían ser síntomas de neuropatía diabética, una de las complicaciones más comunes de la diabetes. 

¿Qué es la neuropatía diabética?

Cuando el nivel de glucosa en la sangre es muy alto los nervios de todo el cuerpo, especialmente los de las piernas y los pies, pueden dañarse y presentar sensaciones molestas como las que ya mencionamos.

Además, este tipo de neuropatía también puede dañar el sistema digestivo, las vías urinarias, los vasos sanguíneos y el corazón.

En algunas personas, los síntomas pueden ser muy ligeros, pero en otras son tan severos que hasta podrían ser discapacitantes. 

Por ejemplo, una de las complicaciones más comunes se conoce como pie diabético. Cuando la glucosa se encuentra fuera de control, los nervios continúan dañándose hasta perder sensibilidad y fuerza. La piel, especialmente la de los pies, puede resecarse, agrietarse y formar callosidades. Como consecuencia de no no sentir las cortaduras, ampollas o llagas que se producen debido a la pérdida de sensibilidad, estas heridas podrían ulcerarse e infectarse, situación que podría llevar a una amputación.

Efectivamente, la neuropatía diabética es un padecimiento de cuidado. Entre 50 y 90% de la gente que padece diabetes tiene neuropatía, la cual es causante de entre el 85 y 90% de las amputaciones que se presentan en pacientes con diabetes.

¿Cuáles son los distintos tipos de neuropatías que existen? 

Echemos un vistazo más de cerca a este problema. Existen cuatro tipos principales de neuropatías diabéticas, dependiendo de los nervios afectados:

Neuropatía periférica. Es la más frecuente de todos los tipos. Primero suele afectar los pies y las piernas, y luego seguir en manos y brazos. Estos son los síntomas:

  • Entumecimiento y poca sensibilidad para sentir dolor o percibir cambios de temperatura
  • Sensación de hormigueo o ardor
  • Calambres o dolores punzantes
  • Mayor sensibilidad al tacto (por ejemplo, el simple contacto con las sábanas puede ser muy doloroso)
  • Úlceras, infecciones y dolor en los huesos y articulaciones de los pies

Por lo general, los síntomas empeoran durante la noche.

Neuropatía autonómica. Este tipo de neuropatía afecta el sistema nervioso autónomo que controla el corazón, la vejiga, el estómago, los intestinos, los órganos sexuales y los ojos. Los síntomas son:

  • Problemas de vejiga o intestinos
  • Vaciado estomacal lento, náuseas, vómito y pérdida de apetito
  • Cambios en la forma en que los ojos se adaptan a la luz o a la oscuridad
  • Disminución de la respuesta sexual, pues al dañar los nervios que afectan los órganos sexuales, los hombres pueden presentar disfunción eréctil y las mujeres pueden tener dificultades con la lubricación y la excitación.

Neuropatía proximal. Suele afectar los nervios de muslos, caderas, glúteos o piernas, pero también la zona abdominal y del pecho. Los síntomas suelen presentarse en un lado del cuerpo, pero pueden extenderse al otro lado. Los síntomas son:

  • Dolor intenso en la cadera, muslos o glúteos
  • Debilidad y atrofia de los músculos del muslo
  • Dificultad para levantarse después de estar sentado
  • Dolor de estómago intenso

Neuropatía focal. Se refiere al daño de un nervio específico (en la cara, torso o piernas) y suele aparecer repentinamente. Es común en adultos mayores. Los síntomas dependen del nervio afectado:

  • Dificultad para enfocar la vista, visión doble o dolor detrás de los ojos
  • Parálisis en uno de los lados del rostro
  • Entumecimiento u hormigueo en la mano o los dedos, excepto en el meñique
  • Debilidad en la mano (al paciente se le pueden caer las cosas)

¿En qué momento consultar al médico?

Personas con diabetes que presentan cortadas, llagas o heridas en los pies, las cuales parecen infectadas o que no terminan por curarse, deben visitar al médico con urgencia. De igual forma, sensaciones de ardor, hormigueo, debilidad o dolor en manos o pies, que interfieran con tus actividades diarias, pueden ser una señal. Mareos, desmayos y cambios al orinar, en la digestión y en la función sexual también son motivos de alerta.

Curación de pie con neuropatía diabética

Los exámenes de detección de la neuropatía diabética deben iniciar inmediatamente después de que se diagnostica la diabetes tipo 2, y cinco años después de diagnosticada la diabetes tipo 1. Posteriormente, la revisión debe hacerse cada año.

¿Quién puede padecer neuropatía diabética?

Cualquier persona con diabetes puede tener una neuropatía, pero estos factores de riesgo te hacen más propenso:

  • Mal control de la glucosa en sangre. Si no controlas la glucosa en la sangre, corres el riesgo de daño en los nervios, además de otras complicaciones.
  • Enfermedad renal. La diabetes puede dañar los riñones y hacer que se envíen toxinas a la sangre, lesionando los nervios.
  • Sobrepeso. Tener un índice de masa corporal de 25 o más puede aumentar el riesgo de neuropatía diabética.
  • Tabaquismo. El tabaquismo estrecha y endurece las arterias, reduciendo el flujo sanguíneo que va hacia las piernas y los pies. Esto retrasa el proceso de cicatrización de las heridas y daña los nervios periféricos.

¿Y las complicaciones?

Lamentablemente, la neuropatía diabética puede causar una serie de complicaciones graves: Una infección no tratada puede propagarse al hueso o provocar la muerte del tejido, haciendo necesario amputar un dedo, todo el pie o incluso la parte inferior de la pierna.

Si los nervios que controlan la vejiga se dañan, es posible que el paciente no pueda vaciarla por completo, haciendo que se acumulen bacterias en la vejiga y los riñones, y provocando infecciones de las vías urinarias. Las lesiones en los nervios también afectan la capacidad de sentir cuando se quiere orinar o de controlar los músculos que liberan la orina (incontinencia).

Las lesiones en los nervios que controlan el flujo de sangre pueden afectar la capacidad del cuerpo para regular la presión arterial. Esto hace que la presión baje bruscamente al ponerse de pie después de estar sentado, provocando mareos y desmayos.

Ahora bien, si las lesiones en los nervios afectan el tubo digestivo, puedes tener estreñimiento o diarrea, o podrías padecer gastroparesis, una afección en la que el estómago se vacía muy lentamente o no se vacía, lo que causa hinchazón e indigestión.

Los daños en los nervios también alteran el funcionamiento de las glándulas sudoríparas y dificultan el control de la temperatura del cuerpo.

¿Me seguiste hasta aquí? Perfecto, porque hay buenas noticias: aunque es un padecimiento importante, la neuropatía diabética y sus complicaciones se pueden prevenir o retrasar si se lleva un estilo de vida saludable, se controla la glucosa sanguínea, y se mantienen vigilados los pies.

Los médicos recomiendan que las personas con diabetes se hagan la prueba de hemoglobina glucosilada al menos dos veces al año. Esta prueba mide el nivel promedio de glucosa en la sangre de los últimos dos o tres meses.

En personas con diabetes, la Federación Mexicana de Diabetes recomienda una hemoglobina glicosilada menor de 7%. Si tus niveles de glucosa en la sangre son más altos, es posible que necesites ajustar tus medicamentos, cambiar tu dieta y hacer más ejercicio. No te desanimes ni te preocupes; ocúpate.

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