No; aún no existe cura para el VIH (virus de inmunodeficiencia humana), pero el diagnóstico y el tratamiento tempranos son indispensables para que las personas con el virus se mantengan sanas. ¿Qué es lo que ocurre desde el contagio hasta la aparición de síntomas y qué medidas debes tomar si estuviste en una situación de riesgo (tuviste sexo oral, vaginal o anal sin protección o usaste jeringas que fueron utilizadas por alguien más)? Aquí te lo diremos.
Etapa 1: infección aguda
Desde el momento en que ocurre la infección, el VIH comienza a multiplicarse en el cuerpo. De dos a cuatro semanas después de la infección, la mayoría de las personas (dos tercios de la gente que se infecta, de acuerdo con información publicada en el portal del gobierno federal de Estados Unidos www.HIV.gov) podrían tener un cuadro similar al de la gripe: fiebre, escalofríos, dolores musculares, cansancio y dolor de garganta.
También podrían presentar erupciones en la piel, sudores nocturnos, úlceras en la boca y ganglios linfáticos inflamados. Estos síntomas pueden durar pocos días o varias semanas. Sin embargo, algunas personas podrían no tener ningún síntoma durante la etapa inicial.
Si tienes alguno de estos síntomas y estuviste en una situación de riesgo, realízate una prueba rápida o en un laboratorio. La prueba es muy importante para que no vivas con la angustia de la incertidumbre y sepas si tienes el virus o no. También te ayudará a recibir atención médica y psicológica oportunas en caso de que el resultado sea positivo, y a llevar una vida sexual responsable y plena.
Al realizarte la prueba, el especialista tomará un poco de fluido de tus encías o una gota de sangre de uno de tus dedos y colocará la muestra en un dispositivo para su análisis. Los resultados estarán listos en unos minutos.

Las pruebas rápidas son voluntarias, anónimas y confidenciales, y para que su resultado sea confiable deben transcurrir tres meses desde la última práctica de riesgo, de acuerdo con el Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH y el Sida. Esto se debe a que al cuerpo le toma alrededor de tres meses fabricar los anticuerpos del VIH.
En caso de un resultado positivo, deberás hacerte una prueba de laboratorio para confirmar el resultado. El resultado tardará varios días.
Las pruebas de laboratorio se realizan mediante una toma de sangre del brazo y detectan los anticuerpos y antígenos del VIH. Son efectivas a partir de la tercera semana después de la infección. Consulta a tu médico para saber qué prueba es la mejor para ti.
Las mujeres embarazadas también deben hacerse la prueba rápida, porque pueden transmitir la infección al bebé durante el embarazo, el parto o la lactancia. Si la detección se realiza a tiempo, hay tratamientos efectivos para evitar que el virus se transmita al bebé.
¿Dónde puedes realizarte la prueba de VIH?
Las pruebas rápidas se pueden realizar en clínicas y centros de salud, en las instalaciones de las organizaciones comunitarias de la sociedad civil (como parques, plazas públicas y otros lugares en los que se reúne la comunidad) y en los Centros Ambulatorios para la Prevención y Atención en Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (CAPASITS). En la siguiente página puedes consultar las direcciones de los CAPASITS: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/646012/Actualizaci_n_Directorio_CAPASITS.pdf
Si tu prueba confirmatoria resulta positiva, significa que eres una persona con VIH y deberás cuidarte para que el virus no dañe tu salud. Consulta a tu médico lo antes posible para comenzar el tratamiento. Necesitarás tener precauciones y cuidados especiales para evitar enfermedades que pueden volverse graves, y seguir tu tratamiento al pie de la letra (en México, los medicamentos para el VIH son gratuitos).

También es importante que te realices pruebas específicas periódicamente –las que te recomiende tu médico– para conocer tu estado de salud y la efectividad de tu tratamiento.
El sitio web del gobierno de Estados Unidos para el VIH señala que durante la etapa inicial de la infección, se tiene un riesgo muy alto de transmitir el virus a otras personas, así que, para evitar diseminar la infección, deberás usar siempre el preservativo y evitar prácticas de riesgo que puedan transmitirte otras infecciones de transmisión sexual.
Y si utilizas jeringas y agujas, siempre deberán ser nuevas y nunca deberás compartirlas ni usarlas más de una vez.
Etapa 2: infección crónica
En esta etapa, el virus sigue multiplicándose, pero todavía a niveles muy bajos, así que es posible que las personas no se sientan enfermas ni presenten ningún síntoma.
Sin tratamiento para el VIH, una persona puede permanecer en esta etapa durante 10 o 15 años; otras pueden superar esta etapa más rápido y progresar a sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida).
Si tomas tus medicamentos exactamente como te los recetan, podrás tener una carga viral indetectable, lo que protegerá tu salud y no correrás ningún riesgo de transmitir el VIH a tu pareja. Pero si tu carga viral es detectable, podrás transmitir el virus durante esta etapa, incluso cuando no tengas síntomas.Tu médico te ayudará a mantener bajo control tu carga viral.
Si crees que puedes haber contraído el VIH, no esperes más y pide asesoría médica. Recuerda que una detección temprana puede ponerte a salvo a ti y a tu pareja.


